AMFIV – BIDAIDEAK BILBAO 55-68

Urgía al Bidaideak volver a la senda del triunfo tras un inicio de año verdaderamente desafortunado,  en el que de los dos partidos disputados habían salido derrotado. Urgía al Bidaideak retomar la senda hacia el juego vivaz y solvente que le había llevado al subcampeonato de invierno al finalizar el año pasado. Pero sus urgencias tenían uno de los peores escenarios posibles para resolverlas: la cancha de Bouzas había visto encaramar al Amfiv hasta la segunda plaza de la División de Honor, con partidos plenos de efectividad y vistosidad. Construido sobre un quinteto al que no le viene corto el apelativo de heroico, con un ensamblaje eficaz de todas sus potencialidades, los de Vigo habían ido literalmente asaltando a sus rivales directos en su feudo hasta situarse en tan privilegiada plaza. Sin embargo, parece que los bizkainos no están para empresas menores y, precisamente, ha sido en la cancha menos propicia para ello, en la que ha, literalmente, resucitado, para volver a asomarse al grupo de los mejores con un juego equilibrado y competente.

El resultado, cierto es, refleja una diferencia importante entre los dos rivales. Pero esta vez los guarismos no son fieles a lo que ocurrió en el parqué del Pablo Beiro. Es verdad que los bilbaínos fueron casi siempre por delante del marcador, pero no lo es menos que, durante los tres primeros cuartos nunca se pudieron despegar con claridad. Más al contrario, no fueron pocos los minutos en los que las diferencias a favor sólo lo eran de sólo 2 o 3 puntos,  y algunos, incluso, en los que el luminoso se inclinaba hacia los gallegos. El 16-19 que señalaba el final del primero de los cuartos y el 32-34 del descanso, reafirma de la mejor de las maneras, el discurso de igualdad por el que transcurría el encuentro. En el tercero, además, se pudieron ver los mejores minutos del Amfiv que cobraba ventajas ajustadas. Sin embargo, a tres minutos del final de este parcial, entraron en un bache de aciertos lo que aprovechó el Bidaideak para endosarle un contundente parcial de 15 a 0 que sentenció el partido. Los triples de Asier y de un acertadísimo Mouriz, hicieron un daño imposible de restañar a los locales y los últimos minutos del partido, fueron para los bilbaínos un ejercicio de simple administrar la ventaja de dos dígitos que habían cobrado.

Partido bien dibujado en la pizarra  por el entrenador bilbaíno Esteban Nuñez y bien ejecutado por un plantel que, con seriedad y oficio, supo acomodarse a las diversas circunstancias del partido e ir minando, poco a poco, las fuerzas al equipo rival con una insistente presión.  Desde el primer minuto parecía que podían llevarse a Bilbao los puntos y, esta vez sí, el marcador final corroboró las impresiones.

El próximo sábado en Txurdinaga, y ante los malacitanos del AMIVEL, se podrá comprobar si la mejoría experimentada en Vigo se consolida, y es capaz el Bidaideak de  resituarse en el grupo de privilegio de la División de Honor.

 

CLUB AMFIV: Lorenzo Envó (11) Agustín Alejos(18), Salvador Zavala (20), Shelley Cronau (4), Frank de Jong (2) –cinco inicial-, Franco Alessandrini (-) y Julio César Landeros (-).

BIDAIDEAK BILBAO: Jannik Blair(2), David Mouriz (18), Asier García (17), Jorge Salazar (9),Joshua Turek (16) –cinco inicial-, Txema Avendaño (4) y Manu Lorenzo (2).

PARCIALES: 16-19, 32-34 (descanso), 47-51 y 55-68 (final).

ÁRBITROS: Carmona, Ranera y Fernández.