La quinta falta de Asier García en el minuto 34 dejó sin eje constructor a un equipo que aceptó el pulso que le propuso la escuadra turca, pero que cuando el capitán se tuvo que marchar de la cancha perdió gran parte de su poder ofensivo, que hasta ese momento se había basado en sus asistencias a los dos lanzadores de referencia de los bilbaínos, Hernandez y Kady (28 y 20 puntos respectivamente). Cuando aquél abandono la cancha el encuentro se encontraba en tablas y parecía que se decidiría en los últimos segundos, pero los otomanos supieron aprovechar su baja, cerrar bien su defensa y en los últimos minutos ir hacieGANAndo crecer un diferencial que con los guarismos finales no hace honor a lo que se vio en la cancha.
El primer tiempo lo fue de equilibrio con un Fenerbahçe que intentaba avanzar en el marcador a partir de su poderoso juego interior y un Bidaideak que conseguía habilitar a sus lanzadores – una y otra vez hasta llevar el luminoso al 40 a 37 se marcó a su final.
Tras el descanso, unos primeros minutos de desconcierto de los bizkainos, con una caída en el porcentaje de aciertos, permitieron estirar el diferencial a los de Estambul hasta los 10 puntos, pero en los tres últimos minutos, los de negro consiguió volver limarlo hasta situar el luminoso en un 53-51 a falta de diez minutos.
El ultimo parcial comenzó con un toma y daca de ambos equipo que se significaba en términos de igualdad en el marcador, pero la quinta personal citada apagó las luces ofensivas de los bilbaínos y permitió a los turcos mostrar su tradicional acierto anotador hasta llevarlo a ese resultado final que, a todas luces, no hace justicia al baloncesto que supo exponer el BBK Bidaideak.
Mañana a la tarde, a partir de las 18:00 horas, ante los locales del Lahn Dill, el equipo vasco dilucidará si sigue su recorrido europeo en la Champions o lo hace en la Eurocup, la competición de la que ha sido ganador en una edición y finalista en otras tres en los últimos años.